Actualizado el 15 de diciembre de 2025 por Elisa Branda
Esta entrevista realizada por el famoso Canal de YouTube de PIT con Adán Kadmon, que lleva años involucrado en el análisis de las grandes transformaciones globales, en la defensa de los principios de justicia social y en proponer lecturas y soluciones concretas a cuestiones críticas emergentes, recoge un diálogo directo, sin florituras, sobre lo que muchos evitan nombrar: la colapso de los sistemas climáticos fundamentales y su consecuencias prácticas para la vida cotidiana, la agricultura, la salud humana y la justicia social.
Adam Kadmon sintetiza décadas de observaciones, datos y advertencias en un mensaje simple y, para algunos, incómodo: el clima está entrando en una nueva fase de inestabilidad que requiere opciones radicales, incluidas las éticas.
La diferencia sustancial en comparación con muchas narrativas climáticas es que aquí No hablamos con eslóganesni generar miedo estéril. Adam Kadmon nos guía por un camino lógico: datos → mecanismos → impactos → responsabilidades → decisiones. El mensaje resulta incómodo no por ser apocalíptico, sino porque Nos obliga a mirar la realidad sin filtros ideológicos.
Os invito pues a ver atentamente el vídeo que os mostramos a continuación, donde podréis encontrar la entrevista completa, de la que he recogido a continuación los puntos principales.

Mira la entrevista de PIT con Adam Kadmon ahora
Veamos juntos el vídeo donde podremos escuchar la entrevista completa a Adam.
Un punto que emerge con fuerza en el vídeo
Durante la entrevista, Adam insiste en un concepto clave que a menudo se elimina del debate público:
El problema no es sólo ambiental, es sistémico..
El clima, la economía, la justicia social, la salud y la estabilidad geopolítica no son compartimentos estancos. La desaceleración de la AMOC, las olas de calor mortales, las crisis alimentarias y la migración forzada son... diferentes manifestaciones del mismo desequilibrio:un sistema que ha superado los límites biofísicos del planeta y continúa comportándose como si fueran infinitos.
Este paso es crucial porque cambia el debate de "¿Cómo estará el tiempo?" a “¿Qué tipo de sociedad queremos ser?”.

En el vídeo surgió un detalle importante: la velocidad del cambio.
Adam señala que el verdadero error perceptivo es pensar en términos lineales.
Sistemas complejos no cambian gradualmente, pero para los umbrales:
- Durante años parece "aguantar"
- Luego, en unos años, todo cambia.
Esto aplica a la AMOC, al sistema alimentario e incluso a la estabilidad social. Por eso es peligroso esperar señales claras: cuando se hacen evidentes, suele ser demasiado tarde para intervenir con suavidad.
Una advertencia que no nace hoy
Un elemento que hace que esta entrevista sea particularmente significativa es que los temas abordados no representan un descubrimiento repentino ni una reacción a los últimos acontecimientos actuales. Adam Kadmon lleva muchos años hablando de la inestabilidad sistémica, la crisis climática, los límites al crecimiento y la fragilidad del modelo económico global., cuando estos temas solían relegarse al margen del debate público o descartarse como alarmistas. Por ejemplo, podemos leer sus artículos en su blog oficial. https://777babylon777.blogspot.com/, a partir del 7 de febrero de 2005. Adam también había hablado de ello en la radio en 2009 y en televisión desde 2011.
Os dejo un extracto de él primer artículo de 2005 donde escribe:
"La contaminación del aire aumentará las temperaturas globales y provocará el derretimiento del hielo.
Así que, en algún momento, la Corriente del Golfo se detendrá. Cuando se detenga por completo, la humanidad solo la descubrirá después de 15 años."
En tiempos insospechados, mucho antes de que los fenómenos extremos, las olas de calor récord y las crisis de la cadena alimentaria se convirtieran en experiencia cotidiana, Adam ya había indicado la dirección de los cambios venideros, insistiendo en un punto clave: No se trata de acontecimientos aislados, sino de señales convergentes de un sistema que está superando sus límites..
El valor de esta continuidad no es sólo “haber tenido razón”, sino habiendo mantenido una línea consistente, basándose en datos, en la observación y en una lectura ética de las consecuencias, intentando siempre impregnar sus relatos de enseñanzas concretas Capaz de marcar una verdadera diferencia. No se trata de una predicción sensacionalista, sino de un esfuerzo a largo plazo que ahora cuenta con el respaldo de evidencia científica y hechos.
¿Qué es AMOC y por qué debería importarnos?
AMOC significa Circulación Meridional Atlántica, la gran "banda transportadora" del Atlántico. Se trata de un sistema masivo de corrientes que desplaza agua cálida hacia el norte (como la Corriente del Golfo) y agua fría y densa hacia el sur a lo largo del lecho oceánico. Esta transferencia de calor regula el clima de vastas zonas del planeta, desde América del Norte hasta Europa Occidental, e incluso la distribución de nutrientes y oxígeno en los océanos.
¿Por qué es crucial? Porque si este conjunto de corrientes se ralentiza o se detiene, las consecuencias son inmediatas y profundas: inviernos mucho más fríos en Europa, aumento acelerado del nivel del mar en algunas costas (con graves consecuencias para ciudades como Nueva York y Miami), cambios en los monzones, sequías en algunas regiones e inundaciones en otras, colapso de los sistemas pesqueros y, a su vez, crisis alimentarias y conflictos.
La AMOC no es solo una corriente: es el regulador climático de la mitad del mundo. Si se detiene, no tendrá solución. Si colapsa, tardará siglos, quizás milenios, en reactivarse. — Adam Kadmon


¿Cuáles son las señales concretas de que la AMOC se está debilitando?
Los datos muestran que AMOC hoy está en nivel más débil en los últimos 1.600 añosEntre 2004 y 2024 perdió alrededor del 15% de su fuerza. En el Atlántico Norte, un “punto frío"—una señal de que el calor ya no llega como antes. Los científicos han utilizado indicadores de alerta temprana (mayor variabilidad y pérdida de resiliencia) que sugieren que el umbral crítico podría haberse alcanzado o superado en los últimos 10 a 15 años.
Estas señales son cambios físicos mensurables, no hipótesis aisladas: indican que el sistema está perdiendo estabilidad y que la probabilidad de colapso está aumentando significativamente.

¿Por qué se está debilitando la AMOC? ¿Qué causa este proceso?
Según Adam, las dos causas principales son inducidas por la actividad humana:
- El deshielo, especialmente en Groenlandia:la enorme afluencia de agua dulce al Atlántico hace que el agua superficial sea menos salada y por tanto menos densa, impidiendo el hundimiento que “empuja” la circulación profunda.
- Renacimiento globalEl agua superficial es más cálida y tarda más en enfriarse; si no se enfría, no se hundirá y el circuito se atascará.
Esta combinación desactiva el motor que mantiene en movimiento la cinta transportadora oceánica. El problema es que estos procesos tienen inercia: el calor y el agua liberados al océano permanecen allí durante décadas, por lo que ni siquiera una rápida reducción de las emisiones tendrá un efecto inmediato en el estado de la AMOC.
¿Cuán inminente es el riesgo de colapso? ¿Cuándo podríamos ver efectos drásticos?
Las estimaciones más recientes (estudios 2023-2025) indican que el colapso de la AMOC podría ocurrir tan pronto como en 2035 y 2050, tal como Adam había indicado en el pasado, mucho antes de las proyecciones más optimistas de 2100. Esto no significa que el colapso ocurrirá repentinamente mañana, sino que el sistema ha entrado en una trayectoria de pérdida de estabilidad que podría llevar al umbral crítico en unas pocas décadas.
Es importante entender la escala temporal: si la caída dura entre 15 y 30 años, durante esas décadas veremos impactos y transformaciones climáticas crecientes que influirán en la agricultura, la pesca, la migración y la geopolítica.

¿Podemos todavía prevenirlo, o debemos prepararnos para un mundo post-AMOC?
La pregunta correcta —subraya Adam— no es “¿podemos todavía prevenirlo?”, sino “¿En qué punto nos encontramos ya en el proceso?“Los datos sugieren que es posible que ya nos hayamos acercado al punto de inflexión o lo hayamos cruzado: incluso si elimináramos todas las emisiones mañana, la AMOC podría seguir debilitándose durante décadas debido a la inercia del sistema.
Esto conduce a una doble necesidad:
- Mitigación:reducir las emisiones lo más rápidamente posible para limitar más daños y ralentizar el camino hacia el umbral crítico.
- AdaptaciónDiseñar e implementar planes de resiliencia para gestionar el cambio climático ya en curso y los inevitables cambios en el futuro cercano. Aquí surgen cuestiones de equidad: las naciones con mayores recursos (EE. UU., Europa, China) pueden permitirse costosas medidas de adaptación; muchas zonas frágiles (África, Sudeste Asiático) corren el riesgo de sufrir devastación.
En resumen: El Plan A (prevención total) podría ser insuficiente o llegar demasiado tarde. También se necesita un Plan B, con medidas de adaptación y una respuesta global más equitativa.
¿Existe un límite fisiológico al calor que el cuerpo humano puede tolerar?
Sí: el límite fisiológico está descrito por el temperatura del bulbo húmedo (temperatura de bulbo húmedo — TWU). El enfriamiento del cuerpo humano depende de la evaporación del sudor; cuando el aire está saturado de humedad, el sudor ya no se evapora eficazmente. 35 °C de bulbo húmedoIncluso una persona sana, en reposo y a la sombra, puede morir en unas 6 horas por hipertermia.
Historia reciente y proyecciones preocupantes:
- En 2022, se registraron temperaturas de bulbo húmedo de 33 a 34 °C en Pakistán e Irán.
- En 2023, Florida experimentó eventos de bulbo húmedo de alrededor de 88 °F (31 °C) que causaron enfermedades y muertes entre los trabajadores al aire libre.
- Según el Índice de Riesgo de Temperatura de Bulbo Húmedo Global (2024), para 2050, Pakistán, Bangladesh, el noreste de la India y el Golfo Pérsico podrían experimentar temperaturas de bulbo húmedo superiores a 35 °C durante 10 a 30 días al año; Egipto, Sudán e Irak podrían sufrir olas de calor mortales entre 2 y 3 veces al año.
- En el África subsahariana, aproximadamente 300 millones de personas vivirán en zonas afectadas por la enfermedad del bulbo húmedo en 2040, pero muchas de estas poblaciones no tendrán acceso a electricidad para el aire acondicionado.
La “geografía de la muerte por calor” es, por tanto, clara: afectará desproporcionadamente a las zonas con menos recursos, agravando las desigualdades existentes.

¿Cómo se traduce todo esto en riesgo alimentario? ¿Resistirá el sistema alimentario mundial?
El sistema alimentario mundial es sorprendentemente eficiente, pero frágil. Gran parte del mundo depende de unos pocos grandes "graneros". Hoy en día, aproximadamente el 70% del trigo del mundo proviene de tres zonasLa estepa ruso-ucraniana, la llanura central de EE. UU. y Canadá, y la pampa argentina. Si dos de estas zonas sufren pérdidas en el mismo año (debido a sequías, inundaciones o guerras), los precios mundiales se disparan y pueden desencadenar hambrunas. En 2022, vimos cómo la guerra en Ucrania, sumada a la sequía en Argentina y otros factores, puso en crisis el suministro mundial de granos.
Con el cambio climático, la probabilidad de fallos simultáneos Está creciendo exponencialmente. No se trata solo del trigo: el arroz, el maíz y otros cultivos estratégicos están en riesgo en diferentes partes del mundo por diferentes razones (sequía, inundaciones, calor extremo). Las consecuencias previstas incluyen: crisis alimentarias cíclicas y cada vez más violento por 2040.

¿Qué soluciones concretas existen para hacer el sistema alimentario más resiliente?
Adán indica algunas líneas de acción prácticas y muy urgentes:
- Diversificación de cultivos: reducir la dependencia de unos pocos cultivos globales y favorecer variedades locales resilientes (quinua, mijo, taro, etc.).
- Agricultura regenerativaLos suelos sanos retienen más agua y son menos propensos a la erosión y la pérdida de rendimiento; prácticas como la rotación de cultivos, el pastoreo controlado y el uso de cultivos de cobertura ayudan.
- Descentralización de la producción:invertir en agricultura local y urbana (huertos, hidroponía) para reducir las largas cadenas de suministro y la vulnerabilidad a las crisis globales.
- Financiación y voluntad políticaHoy en día, el mundo gasta mucho más en subsidios a los combustibles fósiles que en resiliencia agrícola. Es necesario un cambio de prioridades en los presupuestos públicos y privados.
Sin voluntad política e inversiones específicas, incluso las mejores tecnologías y alternativas de cultivo seguirán siendo marginales.
¿Es compatible el crecimiento económico infinito con la supervivencia de la humanidad?
La respuesta es clara: no. El crecimiento económico basado en el consumo continuo de energía y recursos finitos es incompatible con un planeta que está superando sus límites biofísicos. Hoy consumimos alrededor de 1,7 planetas Tierra al año. — una cifra que muestra claramente cómo el modelo actual es insostenible si se extiende a toda la humanidad al mismo nivel de consumo que Europa o Estados Unidos.
Per permanecer por debajo del umbral de 1,5 °C —un umbral que marca la diferencia entre vidas salvadas y vidas perdidas— las emisiones globales deben reducirse a la mitad para 2030. Esto requiere reducciones anuales significativas en los países ricos (alrededor de un -7% anual) y diferentes comportamientos colectivos e individuales: menos aviones privados, menos moda desechable y una reducción del consumo de energía no esencial.
Según numerosos estudios, la llamada "disociación" (disociación entre crecimiento y emisiones) es solo parcialmente posible, y no a escala global. La alternativa propuesta es un modelo económico basado en el cuidado: medir el bienestar a través de la salud, el tiempo libre, las relaciones y la estabilidad ecológica, en lugar del PIB. Una transición justa —que incluya la redistribución de recursos y políticas de equidad— es esencial para evitar que la crisis climática se traduzca en desigualdad y conflicto.

¿Qué cambios concretos puede hacer una persona hoy para ayudar a evitar lo peor?
Adam no sólo habla de responsabilidad colectiva: también destaca opciones prácticas que cualquiera puede adoptar, con impactos concretos si se multiplican a gran escala:
- Reducir el consumo de carne, especialmente eso bovinoLa ganadería es responsable de alrededor del 14,5% de las emisiones globales y requiere mucha tierra y agua (se necesitan hasta 15.000 litros de agua para producir 1 kg de carne de vacuno, en comparación con alrededor de 1.500 litros para 1 kg de cereales).
- Limitar el uso de coches y aviones Siempre que sea posible, favorezca el transporte público, los trenes y las alternativas de bajo impacto.
- Reducir el desperdicio de alimentosTirar menos comida es una de las acciones más concretas e inmediatas.
- Apoyar políticas y líderes que propongan Transiciones justas e inversiones en resiliencia agrícola y de infraestructura.
- Participar en iniciativas locales:huertos compartidos, proyectos comunitarios de agua, acciones mutualistas que fortalecen la resiliencia social.
No se trata de justificar la acción individual como suficiente, sino de reconocer que la suma de elecciones individuales y colectivas todavía puede marcar una diferencia significativa.
¿El futuro ya está escrito? ¿Aún podemos esperar construir algo diferente?
Adán lo resume claramente: el planeta no morirá;La Tierra ha enfrentado y superado condiciones mucho más extremas. ¿Qué? La civilización humana está en riesgo de desaparecer Tal como lo conocemos, porque nuestro sistema socioeconómico solo funciona en un clima relativamente estable. Las decisiones que tomemos en las próximas décadas determinarán la magnitud de la transformación.
La alternativa no es utópica: es una elección concreta entre dos escenarios éticos y prácticos. Podemos optar por aislarnos y defender los recursos con búnkeres y muros, o podemos optar por comunidades de apoyo mutuo, intercambio de recursos y cooperación. La historia demuestra que las comunidades organizadas sobreviven, no los individuos aislados.
En la práctica, hay margen de acción, pero es limitado. Implementar cambios inmediatos —reducir drásticamente las emisiones, adoptar nuevas opciones de consumo, invertir en resiliencia agrícola e infraestructura social— puede evitar lo peor, o al menos mitigarlo. Pero se necesita una profunda transformación cultural: desmitificar el mito del crecimiento infinito, revalorizar la vida y el cuidado mutuo.
Por qué Adam habla de decisiones éticas (no sólo técnicas)
Un punto central del vídeo es que la tecnología sola no es suficiente.
Incluso con energías renovables, agricultura avanzada y modelos climáticos sofisticados, sigue habiendo una pregunta inevitable:
¿Quién será protegido y quién será sacrificado?
La adaptación climática, si no se guía por criterios de equidad, corre el riesgo de crear un mundo de dos velocidades:
- áreas climatizadas, protegidas y aseguradas
- zonas expuestas, sin acceso a energía, agua, atención sanitaria
Aquí es donde Adán habla abiertamente sobre justicia climáticaSin redistribución de recursos y cooperación global, la crisis climática se convierte en una crisis humanitaria permanente.
El mensaje final de la entrevista
Adam no propone una visión nihilista. Al contrario, el mensaje final es sorprendentemente lúcido:
- El futuro no está escrito
- ma La ventana de maniobra se está estrechando
- y lo que hará la diferencia no es el heroísmo individual, sino la capacidad colectiva de cooperar
Un concepto simple y poderoso aparece varias veces en el vídeo:
Las civilizaciones no colapsan por falta de recursos, sino por la incapacidad de adaptarse juntas.
Respuestas rápidas: puntos clave para recordar
- La AMOC es vital: sin ella, gran parte del clima de la Tierra cambiaría drásticamente.
- Ya hay señales de debilitamiento y el horizonte temporal es de diez años (2035-2050 posible colapso).
- La temperatura de bulbo húmedo a 35 °C es letal: millones de personas podrían estar expuestas a condiciones letales ya en 2050.
- El sistema alimentario es frágil debido a la producción concentrada: se necesita urgentemente diversificación y regeneración.
- El crecimiento económico infinito es incompatible con los límites planetarios: necesitamos una transición justa hacia una economía del cuidado.
- La elección fundamental es ética: ¿búnkeres para unos pocos o comunidades para muchos?
Preguntas Frecuentes
La AMOC es el sistema de corrientes que transfiere calor desde el ecuador hasta el Atlántico Norte. Influye en las temperaturas estacionales, los patrones de precipitación y las corrientes oceánicas: si la AMOC disminuye, regiones como el noroeste de Europa podrían volverse más frías en invierno, mientras que otras áreas experimentan cambios drásticos en los monzones y las precipitaciones.
No es absolutamente inevitable, pero las señales de debilitamiento son claras y la probabilidad de alcanzar un umbral crítico aumenta. Las acciones inmediatas para reducir las emisiones también son esenciales, pero la inercia del sistema hace probable que sigan siendo necesarios planes de adaptación.
La temperatura de bulbo húmedo mide la combinación de temperatura y humedad que determina la eficacia con la que la sudoración enfría el cuerpo. A 35 °C (95 °F) de bulbo húmedo, el cuerpo humano ya no puede enfriarse por sí solo y puede morir en cuestión de horas, incluso descansando a la sombra.
Se ha identificado que zonas como Pakistán, Bangladesh, el noreste de la India y el Golfo Pérsico podrían superar los 35 °C de temperatura de bulbo húmedo durante períodos prolongados para 2050. Partes del África subsahariana y el Sudeste Asiático también son muy vulnerables.
Sí, pero requiere voluntad política, una inversión significativa y tiempo. Las estrategias incluyen la diversificación de cultivos, la agricultura regenerativa, la producción descentralizada e incentivos para cultivos locales resistentes al clima. Sin embargo, hoy en día se invierte mucho más en combustibles fósiles que en resiliencia agrícola.
Reducir el consumo de carne (especialmente de res), limitar los vuelos y viajes en automóvil innecesarios, reducir el desperdicio de alimentos, apoyar políticas climáticas ambiciosas y participar en iniciativas comunitarias para la resiliencia local (huertos compartidos, gestión de recursos hídricos, grupos de autoayuda).
No es demasiado tarde para evitar los peores escenarios, pero sí para mantener el mundo tal como lo conocemos. Aún podemos elegir cómo distribuir las pérdidas y cómo construir sistemas más justos y resilientes. Lo que está en juego es la supervivencia de grandes segmentos de la humanidad y la calidad de la vida futura.
Conclusión: ¿De qué lado quieres estar?
Las palabras aquí recogidas no son en sí mismas un grito apocalíptico, sino un llamado a la responsabilidad colectiva.
La crisis climática no es un destino inevitable, sino una elección que se repite a diario. No elegir ya es una elección. Seguir postergándola significa aceptar un mundo más violento, más desigual y menos humano.
Esta entrevista no te pide que creas, sino que... entender. Él no te pide que tengas miedo, sino que asumir la responsabilidad.
La verdadera pregunta que queda abierta no es "¿Pasará?", pero:
¿De qué lado queremos estar cuando esto sucede?
Esta entrevista es un recordatorio: infórmate, alza la voz y actúa. Es hora de tomar decisiones inmediatas y valientes.
Gracias a PIT (sigue su canal de YouTube) En questa pagina) por hacer posible esta entrevista y a Adam Kadmon (descubre más sobre el mundo de Adam Kadmon en su Sitio oficial) para continuar, por todos los medios posibles, defendiendo y ayudando a la humanidad. Si te pareció interesante este artículo, te invito a compartirlo y, sobre todo, a compartir el vídeo de la entrevista.
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